Museos
 
Museo Temporal de Fuerza Aérea Mexicana
 

El Museo fue abierto el 10 de Febrero de 2010.

Se encuentra ubicado en la Base Aérea N°1, en Santa Lucía. Estado de México.

La historia de este Museo, ha sido muy truculenta, por decir lo menos. Fue propuesto inicialmente 2 de enero de 1933 y se inauguró solemnemente el 15 de noviembre de ese mismo año, el titular entonces de la Secretaría de Guerra y Marina, General de División Pablo Quiroga hizo la declaratoria y tanto él como los principales asistentes firmaron el acta respectiva: El entonces General de Brigada Oficial Mayor de la SG, Manuel Ávila Camacho. El Jefe del Departamento de Aeronáutica, General Brigadier Leobardo C. Ruiz y otros distinguidos miembros de la Aviación. El nombre designado fue MUSEO MILITAR DE AVIACIÓN, mientras que al frente del recinto donde había sido destinado en Balbuena, estaba el nombre MUSEO DE AERONÁUTICA.

Muchos años atrás, practicamente desde 1917, se habían estado guardando gran variedad de objetos, con el propósito de que llegara este gran momento de la inauguración, así es que ya se contaba con bastante material.

Desde su nacimiento, el Museo se las vió negras literalmente, la falta de presupuesto siempre ha sido patente, en 1939, fue cambiado de recinto y fue a parar al Templo de Montserrat, que literalmente estaba en ruinas. No obstante las dificultades, los miembros de la FAM se las arreglaron para dignificar las instalaciones y para hacer crecer el acervo.

En 1956, bajo las ódenes del regente Ernesto P. Uruchurtu, la ciudad sufrió una bárbara remodelación y el Museo tuvo que ser desalojado dabido a la parcial demolición del inmueble. La ubicación temporal fue un rincón en un hangar de Santa Lucía, hasta que otra vez a insistencia y gracias al Cap 2° P.A. Felipe H. García, encargado del museo, este se vió trasladado al Salón de la Águilas en Balbuena, aquí el acervo se vió incermentado y cuidado.

Hasta el año de 1974 el Museo siguió ya sin el Capitán García retirado por edad límite en 1966 y fue ahí cuando el Departamento del Distrito Federal, destinó los terrenos del Cuarto Escalón de Manteninmiento, en donde estaba el Museo, para construir la Terminal de Autobuses Foráneos (TAPO).

Los restos del Museo fueron a parar a una bodega en la antigua Plataforma Militar del AICM. A partir de ahí, se hicieron varias propuestas para volver a re ubicar el museo, pero sin resultados tangibles. Hasta que en 1992, se inauguró el edificio que albega la Comandancia de la Fuerza Aérea y en este lugar con poco espacio para fines de museo, fueron colocadas muy orgullosamente algunas piezas representativas.

Durante todo este devenir, muchos militares han puesto su esfuerzo y sus sueños en tratar de rescatar piezas de valos histórico para preservarlas y dejarlas como herencia a las futuras generaciones. Por desgracia, muchas de ellas no se ingresaron con los procedimientos adecuados o simplemente los procedimientos tardaron demasiado.

Aunado a lo anterior y al constante movimiento, ha dado por resultado con que muchas piezas han sido sacadas para otros sitios, entre ellos el Museo Del Ejército y Fuerza Aérea en el Cuartel Colorado en Guadalajara y el Museo de Betlemitas en el D.F., dividiendo con esto el acervo, al hacer esto en estos hermosos recintos culturales, ha permitido que mas gente conozca parte de la herencia aeronáutica de que gozamos, sin embargo: Debido también al mismo constante movimiento, algunas piezas han sido sustraídas e incluso robadas descaradamente. Muchas de ellas fueron vendidas a los “mismos” compradores de siempre. Un ejemplo doloroso lo tenemos en la nariz de uno de los B-25 que aún se conservaba, al parecer cuando se estaba planificando la construcción de recintos culturales por parte de la SDN, de alguna forma a escondidas de las autoridades, alguien notó que no estaba debidamente inventariada y se vendió en 30 mil pesos, posteriormente para cerra el negocio, finalmente se fue a los USA por 35 mil dólares.

El año 1997, quedará marcado para la Historia Aeronáutica Militar, como uno de los más negros por los que ha pasado. Gracias a las instancias de varios miembros en el activo, fue que por primera vez de forma sistemática y autorizado por la FAM, se estuvieron reuniendo piezas, recolectadas a lo largo y ancho de la República y guardadas en un hangar ex profeso en Santa Lucía. Cuando un alto miembro de las Fuerzas Armadas del Ejército fue a revisar los trabajo de restauración del casco de hacienda y demás instalaciones, al serle mostrado orgullosamente todo el material, simplemente dijo “que museo ni que nada, esto es pura basura, tienen una semana para desaparecerlo”. Una corta semana fue suficiente para desaparecer “casi” todo. La mayoría fue vendido como chatarra, otra vez, a las mismas personas de siempre y como era de esperar, mucho fue a parar al país del norte.

Sin embargo, mucho material pudo ser escondido debido a que no era tan fácil desaparecerlo como basura, pues si estaba debidamente inventariado.

El impulsor inicial de este Museo desde 1997, es el General de Ala P. A. DEMA Carlos I. Velasco Wall, quién desde muchos años atrás, junto con otros muy rectos militares, ha sufrido algunas de las ya mencionadas aventuras. El actual comandante de la FAM ha sido pieza clave desde la Sección Segunda al mando del Coronel FAPADEMA Rodolfo Rodríguez Quezada junto con su personal en la implementación y ejecución de este proyecto de Museo Temporal.

La principal idea, apoyada por todos los integrantes de la FAM, es celebrar el Centenario de la Aviación en México y muy primordialmente, mostrarle al pueblo y a sus máximas autoridades que México tiene la necesidad de que este Museo se haga permanente. Es una necesidad apremiante en este ámbito histórico.

Ojalá y todos los esfuerzos realizados hasta la fecha den el resultado favorable, ojalá las autoridades capaces de ordenar algo de tal envergadura, reaccionen luego de CIEN AÑOS DE AVIACIÓN EN MÉXICO.

Actualmente Y VERGONZOZAMENTE ANTE EL MUNDO, MEXICO NO CUENTA CON UN MUSEO DE AVIAVIÓN en forma. (y no por culpa directa de la Fuerza Aérea)

 

Actualización, 1 de Abril de 2011.

Deseamos dar una noticia que es simplemente fabulosa, la presente administración de la FAM, en su constante búsqueda de mejorar y realizar un trabajo muy profesional, ha podido localizar las piezas que habíamos reportado anteriormente como robadas o perdidas, la colección de la revista Tohtli en su totalidad se encuentra en la biblioteca y las mesas laterales de la sala azteca igualmente se encuentran en proceso de restauración.

Debemos congratularnos todos, como mexicanos y amantes de la Aviación que hay gente recta que en verdad ama sus raíces.

FELICIDADES.


Noth American AT-6.


North American T-28 A.


Simulador de vuelo “Link Trainer”.


Republic P-47 D. Thunderbolt.


Jeep Ford M-151 A2 M.U.T.T.
Manequi con atuendo B-3 c. 1944.


Sud-Aviation S.E. 313B Alouette II.


Northrop MQM-36 shellduck.


Sud-Aviation S.O. 1221 D’Jinn.


Beachcraft C-45.


Boeing PT-13 Stearman.


Beechcraft Musketeer trainer.


MD 530 F.
 
 
 
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