Articulos
 
Emilio Carranza
Por: .....................
 
La historia de este aviador, está enmarcada en hechos y gestas gloriosas mundiales, tiempos de revueltas y violencia del México de los 20s, con ecos aún de la revolución.

El triunfo de Charles Lindbergh al cruzar el Océano Atlántico, por primera vez el 20-21 de mayo de 1927, resuenan con furor y México busca a su héroe.

Emilio era sobrino nieto de Venustiano Carranza, lider del Constitucionalismo y presidente de México, asesinado el 21 de mayo de 1920, igualmente era sobrino de Alberto Salinas Carranza, pionero y uno de los fundadores de la Escuela Militar de Aviación. Ingresó a la entonces Escuela Militar de Aeronáutica y al graduarse el 21 de enero de 1926, contando con 21 años de edad, ya tenía el sueño de realizar grandes hazañas.

El 2 de septiembre de 1927. realiza el vuelo sin escalas a Ciudad Juárez de 10 horas 48 minutos, el más largo que un piloto mexicano había realizado hasta entonces.

El avión escogido para este vuelo fue el 4-E-131 apodado TOLOLOCHE por el recubrimiento en madera de toda su estructura y alas. Mismo que fue rescatado por el mismo Ingeniero Lascuráin, que lo había diseñado, escondiéndolo de la destrucción de los cinco, (de eventualmente 70 ordenados), que estaban en un avanzado estado de construcción; Tal evento de barbarie y corrupción, que tenía como motivo principal beneficiar las compras de material extranjero, fue ordenada por el alto mando, luego que el General Gustavo Salinas Camiña dejara su puesto de Director de Aeronáutica Militar. Lascuráin lo describe como “de formas muy limpias, lo cual hizo que sus performances fueran superiores a los del avión De Havilland 4, no obstante que estaba equipado con un motor BMW de 185 hp y el segundo con el motor Liberty de 400 hp”.


Esta foto muestra al 4-E-131 en 1922 cuando tenía instalado el motor BMW de 185 hp con el escape original. A la izquierda está el piloto Joe Ben Liebre que fue el encargado de probarlo por primera vez y a la derecha está el diseñador Ingeniero Angel Lascuráin y Osio.


A continuación agregamos parte de la transcripción del artículo: De México a Ciudad Juárez en 10 horas 48 minutos, aparecido en la Revista Aérea de Septiembre de 1927. Escrito por Luis G. Bayardi.

Cuando Mr. Easterwood lanzó a nuestros pilotos la invitación para hacer un vuelo sin escalas de México a Dallas, ofreciendo un premio en metálico para el que realizara la empresa, hubo un gran entusiasmo entre los pilotos de nuestra Fuerza Aérea y no fue sino la carencia de permiso para internarse en territorio norteamericano lo que detuvo ese entusiasmo por demostrar que era realizable dentro de nuestros medios y de que nuestros pilotos tenían la competencia necesaria para efectuarlo. Fue primero el Mayor Lezama que se lanzó al aire en un aparato de construcción nacional rumbo a Laredo; México. El 14 de agosto de 1927.


Biplano de construcción nacional apodado “La Chata”, con motor Hispano Suiza de 300 H.P., en el que realizó el Mayor Alfredo Lezama y el Teniente David Borja el 14 de agosto de 1927, el primer vuelo sin escalas México-Laredo, con duración de 10 horas 45 minutos y cubriendo 1250 km. Este biplano de observación y bombardeo ligero, fue diseñado por el Ingeniero Angel Lascuráin y Osio, aparte de este, se construyeron otros cuatro más, dentro de la misma serie, con significativas variaciones de diseño, mismos que prestaron muy buenos servicios en la rebelión delahuertista.


Con este ejemplo, que respondía desde luego al momento, el piloto Emilio Carranza en otra máquina de construcción nacional, salió rumbo a Ciudad Juárez, situada a 1667 kilómetros de la Capital. Fueron muy cortas las pruebas a que se sometió el avión “Coahuila” con el objeto de hacerle leves modificaciones que eran necesarias para ponerlo en condiciones de realizar el vuelo.

Una vez que el piloto Carranza estuvo seguro de que la máquina estaba lista, señaló el día dos de este mes (septiembre 1927) para iniciar su vuelo, saliendo del campo de Balbuena a las 5 h. 50m. Tomando inmediatamente la dirección del Norte. Su dotación de combustible era para dieciocho horas de vuelo. El primer punto de donde se recibieron noticias fue de San Luis Potosí, comunicando que el avión había pasado por ese lugar a las 8 h. 25. A partir de ese momento, todos los telegramas indicaron que el vuelo se hacía en excelentes condiciones y que el piloto llevaba además de una muy buena velocidad por hora, una ruta perfecta sin salirse de la marcada en el plano de que iba provisto. A las 16h. 48 m. después de haber evolucionado sobre Ciudad Juárez, aterrizó, cubriendo la distancia que medía entre las dos ciudades, en 10 h. 48.


El Teniente Piloto Aviador Emilio Carranza frente al ya bautizado COAHUILA. Septiembre de 1927.


El piloto Carranza que realizó este raid, es uno de los aviadores salidos de la extinta Escuela Militar de Aeronáutica que estuvo establecida en el antiguo Parque de Ingenieros. Desde la época en que se dedicaba a su curso de especialización, demostró con el estudio, su gran amor para la carrera y una vez titulado, desplegó sus ansias en un anhelo de progreso y actividad que lo han hecho ocupar en nuestra Fuerza Aérea, uno de los lugares importantes. Como Lezama, forma parte del grupo de jóvenes pilotos que, poseyendo un gran valor, no se dan punto de reposo para hacer siempre algo en beneficio de nuestra Aviación Nacional.


Mapa que muestra el recorrido de los vuelos de Larga Distacia efectuados por el Mayor Alfredo Lezama junto con el Teniente David Borja, Ciudad de México a Laredo en otro de los aviones de construcción nacional apodado “La Chata”; El Teniente Emilio Carranza por su parte, salió de la Ciudad de México a Ciudad Juárez en el entonces llamado COAHUILA. Foto OFRAMex1.


En un vuelo reciente que efectuaba desde Chicago en un aparato norteamericano que había adquirido, tuvo un accidente muy cerca de San Antonio Texas, por haberle sorprendido una fuerte tormenta y por falta de combustible. Con dos fracturas, una en la nariz y otra en la quijada y golpes de consideración en la caja del cuerpo, fue internado en un hospital de esa ciudad para su atención; pero Carranza no es de los que sienten disminuir sus arrestos en la adversidad y no bien le habían hecho las primeras curaciones, cuando salió del hospital, contra la prohibición médica y todavía envuelto en los vendajes que sólo le dejaban descubiertos los ojos, saltó a su avión, continuando el vuelo que otro accidente habría de interrumpirle. No obstante, estas experiencias aumentaron sus bríos hasta hacerlo triunfar.

Carranza como Lezama, ha agregado un lauro a nuestra aviación como demostración de que el elemento Piloto con todo su cúmulo de cualidades lo tenemos y exige el elemento máquina para que nuestro desarrollo en esta materia se exponga claramente al mundo.

Hasta aquí, Luis G Bayardi nos regala con su crónica, posteriormente se enfoca a la construcción del avión y termina de la siguiente forma:

La explosión de una bomba en este avión, cuando se encontraba en pleno vuelo durante la revolución “delhuertista”, y que dio origen a muchas discusiones ya que se había tenido que lamentar la muerte de los pilotos en los primeros vuelos de servicio, hizo que el ambiente fuera adverso. Por esta causa se aplazó la terminación de otros aparatos de igual tipo, esperando la oportunidad de hacer una amplia demostración sobre sus condiciones para el vuelo. Encontrada esta oportunidad después de bastante tiempo, por el General Salinas, que había conseguido se le donara un avión de este tipo para experimentarlo y demostrarlo por su cuenta, procedió a los trabajos necesarios a fin de que, piloteado por el Teniente Emilio Carranza, efectuara un vuelo de larga duración. Dicho vuelo llevado a cabo de México a Ciudad Juárez en las mejores condiciones, vino a demostrar la bondad del avión.


El Teniente Emilio Carranza a bordo del MEXICO-EXCELSIOR. Foto E Díaz.


Charles Lindbergh planeó un vuelo de Buena Voluntad de Washington a la Ciudad de México el 13-14 de Diciembre de 1927, con el fin de aliviar un poco las frías y hostiles relaciones que aún imperaban entre las dos naciones, el presidente mexicano Calles, feliz con la idea de que Lindbergh estuviera en nuestro país, a principios de diciembre envía un cable invitándolo y prometiéndole una recepción “con todo cariño”. Lindbergh había conocido a Emilio Carranza en El Paso, Texas el 24 de septiembre pasado durante el tour Guggenheim, y la amistad se acrecienta.

El periódico EXCELSIOR impulsó la idea de que se debía patrocinar un vuelo de buena voluntad de la Ciudad de México a Washington en respuesta al vuelo de Lindbergh ese pasado Diciembre.

Ante esa perspectiva y con el dinero de varios patrocinadores y suscripciones públicas, se decidió adquirir un avión similar al ya famoso ESPIRITU DE SAN LUIS, un Ryan B2.

El 14 de febrero de 1928, el periódico Excelsio invitó a Emilio Carranza para efectuar este vuelo. Mismo que por supuesto aceptó.

Luego de varios viajes para conocer del desarrollo del avión, uno de ellos en otro avión de construcción nacional, Emilio estuvo listo para llevarse el avión a México.

El 24-25 de mayo de 1928, Emilio realiza un vuelo record al efectuar el tercer vuelo más largo, al volar sin escalas 3000 km de San Diego California a la Ciudad de México. En donde fue recibido por una multitud entusiasmada que le dio el recibimiento de un héroe.


Teniente Emilio Carranza al frente de su MEXICO-EXCELSIOR.


Con el tiempo escaso para el siguiente vuelo, se hicieron los preparativos necesarios y el MEXICO-EXCELSIOR, estuvo listo.

El 11 de junio de 1928, parte del campo aéreo de Balbuena, entre vítores de Viva Carranza, Viva México que la multitud le lanzaba. El vuelo no resulta nada fácil y las condiciones meteorológicas empeoran conforme avanza el México-Excelsior, finalmente, a las 03.45 horas tiene que realizar un aterrizaje de emergencia en Mooresville, Carolina del Norte, a 300 millas de su destino. A las 13:50 horas del día 12 de junio de 1928, Emilio emprende el vuelo y aterriza en Bolling Field, Washington D.C.

La recepción que recibió, una vez más, fue espectacular y las autoridades tanto Mexicanas como Norteamericanas, lo aclamaron como a un héroe. Fue objeto de múltiples agasajos siendo algunos de los más significativos, la felicitación del presidente Calvin Coolidge que lo invitó a cenar a la Casa Blanca, la recepción del Secretario de Estado Kellogg y su esposa y la de la Embajada de México.

Fueron pasando los días entre grandes festejos y se acercaba la fecha prevista para el regreso. Las condiciones atmosféricas estaban muy malas y le estuvieron impidiendo salir; el 12 de julio una vez más Emilio tuvo que cancelar la partida, y el avión fue guardado, otra vez, en un hangar.

Mientras se encontraba en el hotel Waldorf Astoria, se le entregó un telegrama urgente, habló al aeropuerto y pidió que le prepararan su avión, los mecánicos sorprendidos lo recibieron y ese día 12 de julio a las 19:18 horas, el Capitán Carranza Despegó ignorando una fuerte tormenta que se avecinaba.

El destino estaba sellado y no fue sino hasta el 13 de julio a las 15:25 horas que se recibieron las noticias del trágico desenlace. Cuando se recuperó el cadáver, se encontró el telegrama que lo había hecho decidir la partida: Sal inmediatamente, sin excusa ni pretexto o la calidad de tu hombría quedará en duda.

México había perdido a su Héroe.


Los restos del motor y hélice del avión RYAN B2, MEXICO-EXCELSIOR, en que perdió la vida Emilio Carranza fueron conservados celosamente por el Museo de la FAM, actualmente se encuentra en el Museo del Ejército y FAM en el ex convento de Betlemitas, D.F. Foto OFRAMex1.



Otro ángulo de los restos del MEXICO-EXCELSIOR y foto de Emilio Carranza. Foto OFRAMex1.



El periódico EXCELSIOR de fecha sábado 14 de julio de 1928, dedicó no solo la portada principal al accidente en que falleció Emilio Carranza, sino que toda la sección de 8 páginas, estuvo dedicada a este lamentable accidente. Foto/Colección OFRAMex1.



Mausoleo dedicado a Emilio Carranza en la ROTONDA DE LOS HOMBRES ILUSTRES, en México D.F. Foto OFRAMex1.



El mausoleo tiene dos inscripciones, esta dice: Capitán 1° Aviador. EMILIO CARRANZA. Nació en Villa Ramos Arizpe Coahuila el 9 de Dic de 1905. Murió en Mount Holly N.Y. El 12 de Julio de 1928. Recuerdo de su madre y hermanos. Foto OFRAMex1.



La inscripción que se encuentra sobre el mausoleo dice: CAPITAN 1°. “EMILIO CARRANZA”. Nació el día 9 de Diciembre de 1905. Murió el 12 de Julio de 1928 en Mount Holly. E.U. de A. al realizar un noble esfuerzo en pro de la Armonía Internacional, buscado gloria y renombre para su patria. Homenaje de la Administración de este cementerio. Mayo 25 de 1929. Foto OFRAMex1.



En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se encuentra una sala dedicada a los Grandes Hombres de la Aviación, donde con bustos de bronze y placas conmemorativas, se les rinde Homenaje. En este busto está representado Emilio Carranza. Foto OFRAMex1.



Placa conmemorativa. Cap. P.A. EMILIO CARRANZA.
1928. Vuelo México- Ciudad Juárez.
1928. Vuelo San Diego-México.
1928. Vuelo México-Washington.
HOMENAJE DE LA AVIACION MEXICANA.



Monumento a Emilio Carranza en el lugar del accidente, Mount Holly, N.Y. Desde el primer año de luto del malogrado aviador, el grupo American Legion Post 11, anualmente y sin falta, realizan un sentido homenaje al héroe que buscó el acercamiento de paz entre dos naciones. Foto http://www.post11.org/carranza/index.html



Como conmemoración a la muerte de Emilio Carranza, el Servicio Postal Mexicano emitió una serie de 6 estampillas en denominaciones de 5, 10, 15, 20, 50 centavos y de un peso, la fecha de los timbres dice 12 de julio de 1928- 12 de julio de 1929. Igualmente, para conmemorar el 50 aniversario luctuoso, en 1978 se emitió otro timbre . Foto OFRAMex1.



Esta medalla fue instaurada por el Gobierno de México para premiar AL MERITO a todo individuo relacionado a la aviación que llegue a cumplir los atributos requeridos. Estos son entre otros, 10 mil, 20 mil horas de vuelo, años de servicio. La inscripción dice: Al Aviador Emilio Carranza. La casa de Moneda de México. Vuelo México-Washington. La medalla EMILIO CARRANZA es otorgada por la SDN a todo aquel militar que haya cumplido 35 años de servicio de la aviación nacional. Igualmente La Dirección General de Aeronáutica Civil otorga la medalla Emilio Carranza. Foto OFRAMex1



Monoplano Parasol MEXICO, 5-E. Diseñado por Angel Lascuráin y Osio en 1923, fue construído para la Escuela de Aviación, era un avión de entrenamiento biplaza lado a lado, equipado inicialmente con motor Le Rhone de 80 hp, sus prestaciones fueron tan halagadoras que se ordenó la construcción de 50 aviones. La proeza más notable fue que el piloto Joe Ben Liebre se mantuvo volando sobre la ciudad de México por tres horas consecutivas con el motor parado. Posteriormente se le dotó de un motor Hispano Suiza 150 HP y con el piloto Emilio Carranza hizo el viaje de México a los Angeles, para recoger el avion Ryan B2, con el que hizo el vuelo_México-Nueva York-México pereciendo a su regreso. Este avion fue probado por el piloto Samuel Rojas y fue aceptado por la Secretaría de Guerra, misma que posteriormente ordenó la suspensión de las construcciones.


Fuentes.
Revista de aviación. Septiembre de 1928.
Historia de la Aviación en México. Angel Lascuráin y Osio, marzo de 1925.
 
 
 
    Mexican Aviaiton History.

  Contacto: contacto@mexicanaviationhistory.com
  Diseño y Programación por: